Archivado en: PeNsAnDo | Etiquetas: depresion, indignacion, infelicidad, nada, tristeza
Pues ha llegado el momento, en que simplemente, siento que me desvanezco lentamente; puedo percibir como el telefono suena menos, la gente deja de verme y hasta incluso los animales dejan de percibir que estoy ahi.
No se, si será, por momentos que todo esto sucede, o a que se deba la crisis de atención que sufro; pero la simple cotidianidad es tan dolorosa como caminar sobre clavos, y hasta el viento se vuelve tan pesado, que se me dificulta el caminar en contra de él.
La misma canción, no para de sonar; si no la escucho en el radio mi cabeza se encarga de ponerla una y otra vez; hasta tal punto de que sin ella en mente no puedo estar bien, y si por alguna razón o motivo la saco de mi cabeza por un instante; al caer en cuenta, corro con los oidos hambrientos de escucharla una y otra vez mas.
Que desdicha, que lástima, que idiotez.
¿Será que todo esto vale la pena ?